La nueva Bal Harbour

De visita por Buenos Aires, Carolyn Travis, Directora de Marketing y Turismo de la ciudad de Bal Harbour; junto con Isabel Sarmiento-Muehlich, Directora Internacional de Ventas del hotel One Bal Harbour, charlaron con ROOMIN sobre sus expectativas para el próximo verano. Los secretos de una ciudad que hace del shopping de lujo, una marca registrada.



S in las luces del estruendoso South Beach, pero lo suficientemente cerca como para ir a tomar un trago si uno extraña la escenografía de Miami Vice, Bal Harbour puede resumirse como la síntesis perfecta para los amantes del shopping de alta gama.

Más de ciento veinte tiendas de lujo. Doce restaurantes. Cuatro celebrity chefs. Una agenda que supera los cien eventos al año -arte, moda, diseño, beneficencia-. Y la reciente apertura del One Bal Harbour, un hotel cinco estrellas de diseño exclusivo. Todo, dentro de una ciudad con 1 milla cuadrada exacta de extensión. Porque menos, muchas veces es más.

-¿Cómo se prepara la ciudad para la temporada de verano del hemisferio sur?
Carolyn Travis: -Creo que tanto en Argentina como en Brasil y Chile ya todos conocen Bal Harbour. Y existe una sinergia muy importante entre sus ciudades y la nuestra. La moda es un ejemplo. En los últimos cinco años Bal Harbour creció muchísimo. Solo en tiendas para hacer compras, hay más de veinte nuevo comercios con marcas exclusivas. Y existe una marcada evolución con el paso del tiempo. Si bien el público que nos visita compra en marcas clásicas como Chanel, Dior, Valentino o Ferragamo, estas marcas hoy también apuntan a un público más moderno. Por otro lado cada vez es más la gente joven que viene atraída por las marcas nuevas que se van ganando su espacio en la moda de alto consumo. Por ejemplo Diane Von Furstenberg o Jimmy Choo, que ofrecen nuevas opciones para nuestro público.

-¿Sigue siendo un destino exclusivo de compras?
Carolyn Travis: -Ya no tanto. Nos fuimos transformando. El tráfico de turismo pasó de ser solo de shopping y moda, a convertirse realmente en un destino en sí mismo. Al ser Bal Harbour una ciudad independiente de Miami, con sus propias autoridades, presupuesto e incluso su propia recaudación impositiva, eso nos permitió reinvertir nuestro dinero en potenciarnos como destino. Se tomaron diferentes medidas de exenciones impositivas que resultaron un gran atractivo tanto para hoteles como para restaurantes que decidieron desarrollar nuevos proyectos con nosotros. Hoy, gracias a esto, si uno evalúa el crecimiento del valor de las propiedades, ve reflejado el crecimiento de la ciudad, lo que implica que nuestra comunidad también está contenta. De todas maneras, nuestro epicentro y sobre lo que siempre girará todo nuestro negocio, es la moda.

-¿Por qué eligieron Bal Harbour y no South Beach como destino para el hotel One?
Isabel Sarmiento-Muehlich: -Porque en realidad Bal Harbour es Miami. Acá estás ubicado a 10 minutos de South Beach, a 10 minutos de Aventura, y no estás en el medio del ruido. A mi me encanta South Beach, Lincoln Road, es muy divertido, pero no me gustaría alojarme ahí sino ir cuando tengo ganas de ver un poco más de movimiento. Yo trabajé en el Setai (hotel de lujo en South Beach) y había un segmento de gente al que no le podíamos vender justamente por eso, por la ubicación. En cambio el One tiene una ubicación ideal, está en uno de los lugares más sofisticados de Miami, con mucha tranquilidad y con playas más grandes. Además trabajamos en conjunto con la ciudad de Bal Harbour lo que nos da grandes ventajas, porque podemos explotar todos los servicios que la ciudad ofrece a sus visitantes. Hay desde cine en la playa hasta clases de Pilates a la mañana y a la tarde. Tenemos acceso a todos los fashion shows y además podemos hacer alianzas de lujo con las marcas que me permiten ofrecer adicionales a los huéspedes. Ahora estamos organizando con Carolina Herrera un fashion Show de vestidos de novia. Vamos a organizar un desfile y un paquete para las novias que vengan al One, vayan a comprar el vestido a CH y se queden en el Spa del hotel, por ejemplo.

-Tomando América Latina como región, ¿de dónde reciben más turistas?
Isabel Sarmiento-Muehlich: -Argentina y Brasil representan el 70 % del mercado del One en Bal Harbour. Lo que pasa con otros países que tienen un mercado de lujo como México, Colombia y Venezuela, es que directamente ellos tienen sus propias casas en Miami, entonces no usan hoteles. Chile también es un mercado fuerte, donde nos estamos focalizando bastante, pero no es el mismo porcentaje de venta que Brasil o Argentina. Al argentino le fascina Bal Harbour, y al brasilero también.
Carolyn Travis: -Lo que es increíble de Argentina, en términos turísticos, es que siempre fue un muy buen mercado para nosotros. Incluso durante la devaluación 2001 mantuvimos el flujo de pasajeros que nos visitaban de su país. Por supuesto que también Brasil es un gran mercado para nosotros. Pero en los últimos 15 años el mercado más consistente de América latina fue el Argentino.

-¿Qué tiene Bal Harbour que no ofrezca el resto de Miami?
Carolyn Travis: -Es un destino para gente que quiere tener su propio tiempo privado. Sabemos que viajar forma parte de la vida de la gente. Y el que nosotros podamos estar mejorando todo el tiempo el concepto de ese viaje, es nuestro mejor valor agregado. Por eso para nosotros hacer eventos fantásticos, muestras de arte, actividades deportivas, tener un kids club, y generar acciones positivas para nuestra comunidad, dentro de un ambiente como el nuestra ciudad, con hoteles increíbles y shoppings con las mejores marcas, es lo que nos convierte en lo que somos.


ROOMIN Nº15

Viajes Extraordinarios