Minirrepo
"Las crisis traen oportunidades, hay que saber canalizarlas"


Chileno de nacimiento y hombre de mundo, Pablo Pries es el responsable de Chic Travel Market, la muestra de turismo de lujo que este año, en su segunda edición, se realizó en el hotel Alvear. Auspiciado por LAN Premium Business y Conde Nast, el evento contó con la presencia de operadores de turismo de varios países del Cono Sur y reconocidos bon vivants. Una vez finalizada la jornada, dialogamos con él.


¿En qué consiste esta muestra itinerante?

Nuestra idea primordial, tal como sucedió el año pasado en Chile, fue acercar los hoteles de reconocimiento mundial de todo Sudamérica a los operadores de turismo y al público general y lo hicimos en un espacio ad hoc, distinguido y sofisticado, como es el Alvear. Hubo alrededor de 45 stands y entre algunas de las actividades pautadas se realizó un seminario en que exponentes de la hotelería, la aviación y varios actores del mercado turístico expusieron sus proyecciones para 2011. Por otra parte, también se realizó una exhibición para agentes de viaje y público general. Y por la noche, pasajeros de LAN Premium Business fueron invitados a participar de un networking y un cóctel.

¿Cuál es tu visión acerca del turismo de lujo en Sudamérica?

2009 y 2010 fueron dos años muy complicados, principalmente por la crisis económica mundial. Esto trajo aparejado una reestructuración y un replanteamiento en la forma de promocionar todos los hoteles. Los que hasta ese momento recibían americanos y europeos, tuvieron que replantearse qué hacer y comenzaron a poner sus ojos en los sudamericanos. Claro que esta reestructuración requirió –y requiere- de una gestión y un tiempo. El argentino, por ejemplo, comenzó a pensar en los brasileños, chilenos, uruguayos y en el mismo argentino. Esto ha permitido cambiar el switch. Las crisis traen oportunidades, hay que saber canalizarlas. Y eso es lo que está sucediendo. El 40 % de los hoteles de lujo en todo Sudamérica se ha construido en los últimos cinco años, lo cual señala que es una tendencia que va para adelante y que ha obligado al resto de los hoteles –los pequeños y las grandes cadenas- a reformular el modo en que estaban haciendo las cosas.

¿Cuáles son los objetivos de Chic Travel Market?

Potenciar Sudamérica como destino de lujo. No a sus países por separado sino a la región en su totalidad, desde y hacia Sudamérica. A diferencia de las ferias tradicionales enfocadas en el turismo, en las que no hay distinción de expositores ni de asistentes, ésta se enfoca en un mercado de nicho.

Y en ese sentido se ha hecho un anuncio muy importante…

Así es. Hemos tenido el placer de anunciar la creación de la Asociación de Turismo de Lujo de Sudamérica. Sin duda, es el resultado del crecimiento sostenido del sector y del interés por lograr la excelencia en la propuesta de servicios turísticos. La idea es, justamente, unirse para potenciar y globalizar el segmento de lujo en Sudamérica. Estoy convencido de que lo vamos a lograr porque antes luchábamos cada uno por su lado y a partir de ahora lo vamos a hacer todos juntos. Además, la asociación va a imprimir un sello de calidad, de garantía. Y ese respaldo va a traspasar al consumidor final, sin duda. La asociación va a garantizar que todo producto que esté dentro de sí sea de lujo.

¿Cuáles serían los primeros pasos de la Asociación?

Hasta el momento puede haber cifras estadísticas de ingreso de pasajeros por país, o nivel de gasto y demás, pero no hay un estudio real sobre quién es el pasajero, de dónde viene, cuánto gasta, qué productos elige, etcétera. Y dado que no contamos con esos datos, menos aún se pueden  hacer proyecciones. La idea es que haya un registro de todo eso porque hay un mercado para explorar y de ahí pueden surgir nuevas oportunidades de negocios. En ese aspecto la Asociación va a jugar un rol clave, creando nuevas herramientas de marketing. El principal enemigo es el desconocimiento.

¿Cómo definirías al lujo?

El concepto gira en torno a cada persona pero, sin embargo, hay algo que es innegable: lo exclusivo no es masivo y todo producto de lujo es de calidad. Esas características son fundamentales para jactarse de ser un producto de lujo. Y en relación con el turismo, el servicio juega un rol fundamental. Es lo que ha diferenciado a la hotelería, uno ya no es un número de habitación sino que pasó a ser un nombre y apellido. Hoy se habla de experiencias. Son las palabras de moda, todo es life experience y pasa por satisfacer los requerimientos del pasajero. Alguien dice “Quiero dormir en la selva” y otro le contesta: “Sí, señor”. Eso es lujo. “Quiero tatuarme en el lodge, en el medio de los arboles” dice otro y le llevan a un tatuador hasta allí. Lujo es tomarte una cerveza helada en un lago inhóspito pescando con mosca. Eso es lujo. No hace falta que cuelguen sofisticadas arañas de una habitación. Se trata de  experiencias.


ROOMIN Nº15

Viajes Extraordinarios