La hora brillante

La más alta sofisticación envuelve diseños de relojes pensados para la mujer, en un despliegue que llega hoy con el sello de grandes firmas suizas. Absoluto glamour para cautivar desde lejanas constelaciones a piedras preciosas en tonos afines a la haute-couture o cóctel time. Sencillamente, unas joyas.


L os buenos momentos deben disfrutarse al máximo, y si alguien logró reflejarlo maravillosamente, ése ha sido -hace unos siete siglos atrás- Christophe Plantin, en el sublime poema Le bonheur de ce monde. Hoy, a la hora del máximo preciosismo, un

notable abanico de alta relojería presenta modelos fuera de serie. No resultará fácil decidirse ante tal panorama si se está en condiciones de ello. Desde luego, una doble operación: la más dadivosa acción por parte del cliente –si fuese un regalo para ella– o el máximo capricho –si ella decide la adquisición por su cuenta– junto a la inteligente inversión, tratándose de una joya de colección. Todo ello hará posible conocer los perfiles de cada opción y probar qué modelo será finalmente el más cercano a sintonizar con la personalidad y el estilo de la mujer que –como una princesa de cuentos- se vaya dócilmente con la pieza ajustada a su mano. ¡Oh, dioses! ¡Cuántos suspiros van a sentirse en ese momento! En esta aventura acompaña la tecnología de nuestro acelerado siglo XXI que ha hecho un salto sustancioso en materia de avances y perfecciones. Cada día algo más. Y a ello se suman la precisión y complicaciones combinadas en cada pieza, bien sea para un reloj pulsera de fiesta, con brillantes, perlas, metales preciosos o cristales tallados, que forman una feliz invitación a descubrir este espacio único del arte de la haute horlogerie. Veamos puntualmente la convocatoria para estas páginas con brillo propio:

Dior (1)

Nº 30,  Avenue Montaigne. Paris. El sol asoma tibiamente en las vidrieras de la mítica casa Dior. Dentro de sus salones, vitrinas y expositores se suceden en medio de grandes arañas, objetos, mobiliario y una atmósfera absolutamente Dior. En una de sus salas, la Colección Christal Haute Couture se distingue entre grandes piezas, como un verdadero tesoro. ¿Por qué alta costura? El motivo de esta impar fusión es simplemente la puesta en escena de los diseños presentados por las modelos de la casa en sus desfiles de temporada. Colores audaces, tamaños pensados para la mujer y detalles únicos, refinados, exclusivos. Se aplicaron en estos relojes tonos como granate-mandarina, iolita, tsavolita, que junto a la brillantez de las piedras, resultan más que impactantes. Siguiendo la línea de relojes - joyas, surge una creación de notable sobriedad:  La Mini D de Dior, hermana más pequeña -solamente por su tamaño- de esta otra colección. En oro de varios colores, incrustaciones de diamantes y una correa de charol segura y elegante integran su delineación. Aire ligero y femenino: una maravilla que supone de esos caprichos a los que sin duda, será difícil resistirse.

Omega (2)

La alfombra roja espera el paso decidido de una mujer excepcional. Sus zapatos de punta desafían el recorrido con un andar decidido y nada forzado: Nicole Kidman mira lentamente a la derecha y enseguida, gira sus ojos azules profundos a la izquierda. Hong Kong la ve por primera vez. Todos la aplauden. En su muñeca, un Omega Constellation Quadrella. Su sonrisa cómplice hace que cada uno de los allí presentes puedan apreciar su belleza tanto así como la joya que lleva cuidadosamente en su mano, de paso un homenaje singular: las mujeres de Haití. A ellas se debe la presencia de la actriz en la campaña que Omega viene desarrollando por el mundo, a fin de colaborar voluntariamente, tras el furioso terremoto que tuvo lugar en la isla del Caribe tiempo atrás. El centelleo de la actriz australiana y de la pieza en cuestión logra resultados mucho más exitosos de los esperados. El Omega Constellation Quadrella sigue llamando la atención junto con otros modelos de la serie. Mecanismos de cuarzo y piedras junto a un diseño de gran elegancia. Todo sucedió exactamente a las cuatro de la tarde, hora Omega.

Jaeger-LeCoultre (3)

El glamour se explaya y las mujeres sucumben a sus encantos. Así los efluvios de la centenaria firma nacida en 1903 de la unión de dos visionarios, el empresario Jacques-David LeCoultre y el fabricante de cronómetros Edmond Jaeger. Esta marca continúa dando sorpresas con modelos de complicadas piezas relojeras creadas en el Valle de Joux, Suiza. Entre sus múltiples líneas, Reverso, es una de las más consolidadas en el mercado. Precisamente, el Reverso-Squadra-Automatique, calibre 967,  presenta una serie de perfiles más que atractivos. Se trata de un modelo que incorpora una mezcla perfecta de refinamiento y alta relojería. Una de sus particularidades es una reserva de marcha de 42 horas con visualización de la fecha integrada hábilmente a las seis horas. Su cristal de zafiro permite admirar el trabajo intrincado de sus rodajes. Caracteres afinados y  líneas geométricas se unen a la elegancia de la esfera de nácar con efecto marquetería y lleva cifras doradas de tamaño bien visible. Se presenta en oro rosa 18 kilates con 36 diamantes de 0.55 quilates. La correa es de cocodrilo (aligator) y su gracia es más que subyugante. Por algo Diane Kruger es la embajadora de esta marca. ¿La recuerdan en el film de Tarantino Malditos bastardos? La rubia de Holywood también fue elegida por Jaeger Le Coultre.

Chopard (4)

Para mujeres más décontractées pero sin dejar de lucir espléndidas, Chopard lanzó la línea Happy Sport Chrono, un reloj asombroso. Se trata de una pieza de cerámica color chocolate y oro rosa, de 18 kilates, con una esfera del mismo tono cacao oscuro y cinco diamantes móviles. Tiene otra particularidad: bisel giratorio con movimiento de cuarzo. Y además, siguiendo el perfil de la línea, cuenta con sistema hermético resistente a 30 metros de profundidad y correa al tono con hebilla también en oro rosa 18. ¿Quizá para lucir en una fiesta en la piscina del Alvear Palace Hotel? ¿O en una ceremonia de entrega de los premios Best Submarine skin-diving? Nadie descarta galas deportivas, menos a estas alturas del año. La cuestión es estar preparados, hombres y mujeres. La hora feliz, según el propio Chopard, está llegando. Atención a un detalle importante: se han creado sólo 3000 piezas de este modelo. Ideal para la colección más exigente.

Tag Heuer (5)

Entre las últimas novedades de la línea joyas de relojería, el modelo Diamond Fiction de la arraigada firma Tag Heuer, logró lanzar esta creación donde los diamantes dan la hora. Ni más ni menos. Casi como en una película de James Bond, llama poderosamente la atención por todo lo que muestra e incluye. La combinación de alta relojería con tecnología de última generación alcanza en este modelo de hora digital, un paso de maestría excepcional, elegancia y vanguardia. Su original diseño hace que no parezca siquiera un reloj, uniéndose a criterios de moda femenina, en un engarzado de  diamantes Top Wesselton (5,8 kilates), donde se esconde en realidad una innovación técnica extraordinaria. La visualización de la hora se aprecia gracias a 54 de los 879 diamantes que han sido tallados de manera revolucionaria con el fin de concentrar en muy alta definición la luz emitida por 54 diodos LED (diodos electroluminiscentes). De esta forma, dan la hora con números rojos. El brazalete de satén, que retoma el color rojo, le da un toque sedoso y cálido que contrasta con el brillo de los diamantes. Al tratarse de una pieza de alta costura cuyo valor es inestimable, sólo se han elaborado tres ejemplares. Pieza total de museo. Su embajadora, es Uma Thurman, la estrella de Kill Bill, ya se sabe.


ROOMIN Nº15

Viajes Extraordinarios